sábado, 03 de febrero de 2007
¿Alabanza o alapanza?


Con frecuencia se dan casos de iglesias que dicen haber redescubierto las alabanzas. En México me contaron de un pastor que camina en la plataforma como un zorro, de repente salta de el púlpito con la rapídez de una ardilla y coloca las manos como si estuviera tocando una trompeta, señalándole a la congregación que así, así, exactamente sonará la trompeta del rapto. Hecha esta demostración, baja del púlpito para caminar por los pasillos del templo y le ordena al portero que apague las luces, porque... he llegado el momento de alabar con danzas a oscuras. El apóstol Pablo le escribió estas palabras hace muchos años a la iglesia más carnal de todos los tiempos: "De cierto se oye que hay entre vosotros fornicación, y tal fornicación cual ni aun se nombra entre los gentiles..." (2 Cor. 5:1).
Cuando los mundanos celebran sus danzas, tienen muy bien iluminado el salón o lo hacen a media luz. Pero nuestros "pastores" hoy en día reciben "inspiración del espíritu"... para apagar completamente las luces. No está lejano el día en que se lleven a cabo orgías y desvaríos en los propios templos "cristianos". Toda la culpa por cierto, siempre la tiene... el espíritu. Y así es, en todos esos casos, lo que ocurre es que la persona que está al frente, el gurú que hace el papel de pastor, ciertamente tiene comunicación con el espíritu, oye voces, recibe órdenes que finge ser el Espíritu Santo.

Es verdaderamente triste ver lo que ocurre hoy en los templos y en los servicios que supuestamente son de adoración y alabanza. Lo que menos hay es esto. Los himnarios, con himnos que sirvieran de inspiración a muchas generaciones, tanto por su lírica, ritmo, como por su melodía y armonía, han sido retirado hoy de nuestros templos. Lo mismo ocurrió con el piano y el órgano. Estos fueron sustituidos por guitarras eléctricas, tambores, baterías, instrumentos de percusión y todo tipo de "traka-traka" con ruidos ensordecedores que más bien parecen fluir del fondo del infierno tratando de mitigar los tormentos de sus habitantes, que de alabanzas al Señor.

Sin embargo, es muy poco lo que se puede decir al respecto, porque al tocar este tema el argumento inevitable siempre será que es... "para la gloria de Dios". Pero... ¿Quiere decir esto que todos esos cristianos que por los siglos, desde la iglesia primitiva y pasando por la Reforma, adoraron al Señor "con himnos y cánticos espirituales" (Efe. 5:19), no lograron sus objetivos? Obviamente los cristianos hicieron esto durante siglos, pero ahora la iglesia de este siglo de las luces, ¡redescubrió la verdadera alabanza! Si usted me dice que no, que lo que hicieron los antepasados no estaba bien y que sí está correcto lo que hacen hoy muchas iglesias con sus ruidos, entonces tenemos aquí a un Dios mutable, un Dios que recibía antes un tipo de alabanza y que hoy recibe otro.

Lo que ocurre realmente en la actualidad, es que los "alabadores" no son sino piratas que asaltaron los tesoros de Dios y en lugar de rendirle pleitesía a él, se alaban a sí mismos. Buscan encontrar su propia satisfacción emocional, por medio de saltos, aplausos, gritos, aleluyas, glorias a Dios retorcidas, convulsiones y caídas hacia atrás. Estas experiencias los colocan en cierto nivel especial, donde habiéndose desahogado emocionalmente, sienten por un momento cierto alivio, cierta paz, como el borracho que olvida por un momento sus necesidades, penas y dolores, pero pasando este momento de éxtasis y "borrachera" en alabanzas (alapanzas), la situación puede ser igual o pero que antes.

En la Biblia tenemos un caso ilustrativo y muy interesante cuando el Señor Jesucristo alimentó milagrosamente a grandes multitudes en pleno desierto. El capítulo 6 del Evangelio de Juan nos relata que un muchacho tenía cinco panes de cebada y dos pececillos, "Y tomó Jesús aquéllos panes, y habiendo dado gracias, los repartió entre los discípulos, y los discípulos entre los que estaban recostados; asimismo de los peces, cuanto querían" (Jn. 6:11). Y Mateo 14:21 dice: "Y los que comieron fueron como cinco mil hombres, sin contar las mujeres y los niños" (Mat. 14:21).

Es casi seguro que si se hubiera contado el total de personas la cifra de comensales habrían sido de más de 20,000. Imagino que la comida era muy sabrosa y que todos quedaron muy satisfechos, ya que comieron cuanto querían y aun sobró mucho. Jesús esperaba que al mostrarles un milagro tan elocuente, creyeran en él, pero no fue así. Cabe destacar que aunque el Señor Jesucristo hizo muchos milagros, como sanar enfermos, limpiar a los leprosos, dar vista a los ciegos, hacer caminar a los paralíticos, etc, su misión no era esa, como tampoco lo es ahora. Parece que los que comieron ese día lo que él les sirvió, interpretaron su milagro fuera del contexto.

A ellos les convenía un Jesús que sana, que alimenta, que los hacía sentirse bien, que estaban siempre a la manos, que no quería que un hijo de ellos sufriera de hambre, depresión, enfermedad o colapso financiero. Cuando Jesús alimentó a esa multitud la Biblia dice: "Al anochecer, descendieron sus discípulos al mar, y entrando en una barca, iban cruzando el mar hacia Capernaum. Estaba ya oscuro, y Jesús no había venido a ellos. Y se levantaba el mar con un gran viento que soplaba. Cuando habían remado como veinticinco o treinta estadios, vieron a Jesús que andaba sobre el mar y se acercaba a la barca; y tuvieron miedo. Más él les dijo: Yo soy; no temáis. Ellos entonces con gusto le recibieron en la barca, la cual llegó en seguida a la tierra donde iban. El día siguiente, la gente que estaba al otro lado del mar vio que no había habido allí más que una sola barca, y que Jesús no había estado en ella con sus discípulos, sino que éstos se habían ido solos. Pero otras barcas que habían arribado de Tiberias junto al lugar donde habían comido el pan después de haber dado gracias el Señor. Cuando vio, pues, la gente que Jesús no estaba allí, ni sus discípulos, entraron en la barca y fueron a Capernaum, buscando a Jesús" (Mat. 6:16-24).

Uno se siente animado cuando lee este relato, porque dice: "¡Qué bueno que la gente buscara a Jesús tan ansiosamente! ¡Quiera Dios que más personas lo siguieran hoy de esa misma manera!". Pero la admiración por esta gente se desvanece cuando descubrimos lo que ocurrió después. "Y hallándole al otro lado del mar, le dijeron: Rabí: ¿cuándo llegaste acá? Respondió Jesús y les dijo: De cierto, de cierto os digo que me buscáis, no porque habéis visto las señales, sino porque comisteis el pan y os saciasteis" (Jn. 6:24-25).

Jesús había permitido que toda esa multitud se quedara allí en el desierto porque sabía lo que iba a hacer. Debía exhibir sus credenciales de Mesías y lo haría para que los judíos que conocían las profecías mesiánicas comprobaran, una vez más, que él era realmente el Mesías prometido. Sin embargo, ellos no tenían la menor idea de eso, consideraban que como Jesús era "el mismo ayer, y hoy, y por los siglos", estaba obligado a satisfacer sus necesidades físicas y materiales. Mientras los alimentaba, curaba a los enfermos, todo era ¡Aleluya y gloria a Dios!, pero cuando el Señor les hizo ver lo equivocados que estaban y cuán erróneas eran las motivaciones que los movían a buscarlo, ellos quedaron perplejos. Mientras Jesús estuvo en este mundo realizó muchos milagros, sanó enfermos, alimentó hambrientos y hasta resucitó a los muertos. Pero esta NO era su misión, Él vino expresamente para dar su vida por nosotros y de esa manera saldar nuestra deuda delante de Dios.

Por favor, note lo que le contesta el Señor Jesucristo a los mensajeros de Juan el Bautista, cuando él, estando en la cárcel, envió a dos de sus discípulos para que le preguntasen al Señor si él era realmente el Mesías: "Cuando, pues, los hombres vinieron a él, dijeron: Juan el Bautista nos ha enviado a ti, para preguntarte: ¿Eres tú el que había de venir, o esperaremos a otro? En esa misma hora sanó a muchos de enfermedades y plagas, y de espíritus malos, y a muchos ciegos les dio la vista. Y respondiendo Jesús, les dijo: Id, haced saber a Juan lo que habéis visto y oído: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el evangelio; y bienaventurado es aquel que no halle tropiezo en mí". (Luc. 7:20-23).

No olvidemos que Juan estaba entonces en la cárcel, esperando sin saberlo, su decapitación. Él había comenzado a dudar de su papel al presentar a Jesús al pueblo de Israel como el "Cordero de Dios que quita el pecado del mundo". Jesús al responderle a los dos mensajeros no les dice ni sí, ni no. Su respuesta es muy extraña, les manifiesta: "Vayan a Juan y díganle que los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, etc". Pero... ¿Por qué esta respuesta tan original? Porque los profetas habían dicho entre otras cosas, que el Mesías además de ser un descendiente de la tribu de Judá, nacería de una virgen en la aldea de Belén, y que además de provenir de Egipto protagonizaría toda clase de milagros para que los judíos creyesen en él. El profeta Isaías dijo: "Decid a los de corazón apocado: Esforzaos, no temáis; he aquí que vuestro Dios viene con retribución, con pago; Dios mismo vendrá, y os salvará. Entonces los ojos de los ciegos serán abiertos, y los oídos de los sordos se abrirán. Entonces el cojo saltará como un ciervo, y cantará la lengua del mudo; porque aguas serán cavadas en el desierto, y torrentes en la soledad". (Is. 35:4-6).

No es necesario cursar estudios teológicos para descubrir que Jesús no vino para curar a los enfermos, ni alimentar a los hambrientos. Sin embargo, sí lo hizo, aunque no siempre ni con todos, pero lo hizo. El Señor Jesucristo debía probar que Isaías hablaba de su persona, que nadie jamás había exhibido credenciales como éstas. Los hombres lo confundieron con un bonachón que se deleitaba en alimentar milagrosamente a los vagos. Cuando estas personas buscaron a Jesús al otro lado del mar, aunque era la hora del desayuno, Jesús no hizo más milagros. No los alimentó. Pero... ¿Acaso no es cierto que él es el mismo "ayer, y hoy y por los siglos"? ¿Cómo es posible entonces que ayer alimentara a esos miles y que no lo hiciera el día siguiente? ¿Cree usted que la gente no tuvo entonces fe en él y en su poder? Si no hubieran tenido fe no habrían ido a buscarlo hasta el otro lado del lago. Ellos no tenían la menor duda de que Jesús, no sólo podía ofrecerles pan como desayuno, sino hasta huevos fritos con tiras de tocino al estilo americano, con pan bendito y tortillas para los mexicanos. Pero el Señor Jesucristo no protagonizó el milagro que esperaban que hiciera. Si Jesús les hubiera preguntado: "¿Cuántos creen que puedo curar toda enfermedad y dolencia?". "¡Yo ...!" - habría gritado a coro la multitud. "¿Cuántos creen que puedo transformar un siclo de los que ustedes han depositado en el plato de ofrenda, en cien siclos?". "¡Yo ...!" - habrían vuelto a gritar. Es que en circunstancias como esta, no era difícil creer, porque el Señor había probado su capacidad hacía menos de 24 horas. No obstante, tal cosa no ocurrió, y esa gente tuvo que volver a cruzar el mar de Galilea para ir a sus casas porque Jesús no les dio lo que pedían.

Me temo que muchas de las supuestas alabanzas de nuestros días no son sino comedias de individuos que saltan al son de espíritus extraños, que sí les hacen los favores en la medida necesaria para tenerlos atrapados en su poder. Es posible que alguien se sane de vez en cuando, aunque sea a base de trucos. Por otra parte qué bien se sienten después de dar saltos en las danzas de David, después de los muchos aplausos para "Jesús", después de escuchar música subliminal, después de los ruidos ensordecedores que los hacen saltar hasta el cansancio y luego de relajarse y poner la mente en blanco, para que "el espíritu de Jesús los guíe"...

Usted no necesita ser un experto en la Biblia para descubrir los siguientes aspectos: ¿Habla el orador directamente de la Palabra de Dios, urgiendo al pecador para que se arrepienta y acuda por fe a Cristo Jesús? ¿O le ofrece directamente el Espíritu Santo hasta emborracharlo? ¿Presenta a Jesús como único Salvador, tal como dice Hechos 4:12, que "... en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres en que podamos ser salvos"? ¿Deja clara que el Espíritu Santo es un don de Dios y que el cristiano nunca debe pedirlo, ni siquiera para obtener la tal llenura, "pues Dios no da el Espíritu por medida" (Jn. 3:34)? ¿Dice el predicador que el perdón de Dios es gratuito y que el pecador puede ser salvo de una vez y para siempre, porque Jesús dice ... "Y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano"?

Éstas y otras palabras deben ser contestadas claramente. Si usted acude a escuchar la Palabra de Dios, porque alguien le convidó, porque publicaron anuncios en el diario, recogió algún volante o escuchó la invitación por televisión o radio, es su deber asegurarse que no se encuentra en medio de un círculo de ocultistas, frente a curanderos que como pretexto invocan el nombre de Jesús. No interesa cuánta emoción sienta por las oraciones, los cánticos o los dichos conmovedores de quienes trabajan sin que usted se dé cuenta para lograr una hipnosis colectiva a fin de manipular a toda la audiencia. Por lo general algunas canciones, música instrumental, palabras escogidas, testimonios, sopladeras, tumbaderas, carcajadas espirituales y cosas de este tipo, son necesarios para lograr dominar a toda la multitud reunida. Concurrir a ese tipo de reuniones, aunque no sea más que por pura curiosidad, le traerá a usted tanto beneficio como el que obtuvo Saúl cuando visitó la bruja de Endor (1 Sam. 28). Mi recomendación es que no acuda a esos lugares, ni siquiera por curiosidad. Satanás no le permitirá tener paz ni tranquilidad a quien curiosee en sus negocios.

¿Sabe usted lo que dice la Biblia sobre la verdadera alabanza o glorificación de Dios? Permita que el mismo Jesús lo aclare: "En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos" (Jn. 15:8). La Biblia menciona por lo menos dos tipos de frutos. En primer lugar se refiere al fruto de una nueva vida. "Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza ..." (Gal. 5:22,23).

El carácter del cristiano es moldeado por el propio Señor, gracias a que el pecador recibe a Jesucristo como Salvador y lee regularmente la Palabra de Dios, es así como el Espíritu Santo va moldeando esa vida para que glorifique a su Salvador. Esto no quiere decir que el cristiano nunca va a estar triste, que nunca va a llorar, sufrir o sentir dolor. Lo que ocurre con el cristiano verdadero es que sus experiencias difíciles le acercan más a Dios. No obstante, también hay otro fruto que el cristiano debe llevar y con ello glorificar al Señor. Se trata de esas almas que no conocen a Dios y a las cuales todo cristiano tiene la obligación de hablarles del Salvador. Ésta es la Gran Comisión. Jesús dijo: "Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén" (Mat. 28:19-20).

Dios quiere hijos obedientes, no cosméticamente santos ... quiere personas transformadas interiormente. Usted podrá impresionar a los demás con su postura supuestamente espiritual, puede platicar de sus profundas experiencias con Jesús, tal vez en su cámara privada donde habla con el Espíritu Santo. Puede hilvanar una serie de historias de esas supuestas experiencias y es probable que convenza a muchos de aquellos que desconocen la doctrina del Espíritu Santo. Si no tiene mucho conocimiento de la Palabra de Dios, debe tratar de corregir esta situación.

¿De verdad desea alabar a Jesús? Permítame ofrecerle estos sencillos consejos:

1. Lea con mucha atención el capítulo 2 de Colosenses y trate de ponerlo en práctica cada día.
2. Lea diariamente algo de la Biblia, siga su plan para leerla durante un año.
3. Propóngase tener siempre consigo algún tratado para darle testimonio a otros.
4. Ore por su familia y por otras personas, especialmente por aquellos que desea que se conviertan y hábleles de Cristo.
5. Corrija su vocabulario, evite los chistes obscenos o de doble sentido.
6. No deje de congregarse, pero no para criticar, sino para ayudar y cooperar.
7. Sin duda Dios le ha dado algún don o dones. Desarróllelos para su gloria. Es probable que usted sea un buen maestro de la Palabra, tal vez puede visitar, quizá sea evangelista (ganador de almas), tal vez canta bien y puede ayudar en los himnos congregacionales.
8. Evite por todos los medios el autoexhibicionismo.
9. Cuidado con repetir a cada momento "gloria a Dios" a "aleluya". Quienes hacen esto, generalmente son hipócritas.
10. Si está enfermo pida a Dios que lo ayude, pero no le obligue a que le sane. Su voluntad será lo mejor para usted. Ore para que el Señor le ayude a sobrellevar su carga.


(Tomado del capítulo VIII del libro "Vientos de Apostasía" © por José Holowaty. Usado con permiso escrito del autor para "Discernimiento Bíblico". Todos los derechos del presente escrito son reservados).
Publicado por Siervodejesus @ 17:17  | Música Cristiana
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Comentarios
Publicado por Invitado
sábado, 06 de septiembre de 2008 | 22:13
DIOS NO ES UN DIOS SECO DIOS NO QUIERE PERSONAS TRIZTES SECAS O ROBOTS SOMOS HUMANOSDIOS NOS AMA Y NOS TRANSFORMA A SU MODELO PRIMERO DI QUIENERES COMO SABES QUE LA GENTE DECIDA POR SI SOLA ELLAS TIENEN DEROCHO A BUSCAR EXPERIMENTAR POR QUE LAS DETIENES A CASO TU HAS GOZADOTE CON TODO TU AMOR CORAZON SIN NECESIDAD DE IR A UN TEMPLO PARA HACERLO AHI POR QUE NO HABLAS MEJOR DE LOS TIEMPOS MALOS DE LAS TRAMPAS DEL DIABLO DE RELIGION DE QUE SIRVE MEJOR INMFORMACION PARA LOS JOVENES no lo publicaras
Publicado por izra
martes, 28 de octubre de 2008 | 8:57
no pssss la neta tienes razon en algunas cosas pero se me hace muy exagerado tu forma de pensar sobre las guitarras baterias etc... los demas instrumentos... en mi iglesia no somos pentecostales ni bautistas ni nada d eso somos evangelistas, tokamos con todo clase de instrumentos al igual que tambien cantamos con himnos aveces y usamos guitarras y bateria.... o me vas a decir que ya por tocar con eso ya no son himnos y ya no son de bendicion para la congregacion??? si pues quieres platicar mas sobre eso o quieres compartir algo pues puedes agregarme a mi msn izra.batteur@hotmail.com o puedes mandarme un mail me gustaria saber mas sobre ti...bueno pues Dios te bendiga siempre Bye hasta luego espero tu respuesta!!!!!!!!!!
Publicado por misael
lunes, 12 de enero de 2009 | 23:08
bueno varon contodo el respeto que te mereces y a lo que e leido se ve que tu nunca has tenido un encuentro personal con el espiritu santo estando tan cerca de el pero veo que por tu comentario estas pero equivocado y bueno en cuento al pastor que apagaba las luces eso conforme ala palabra de Dios esta mas pero bueno no bamos andar jusgando de pastor en pastor porq muchos apostaran de la fe y bueno te invito a que le pidas al padre que te deje sentir el espiritu santo porq es para todos amen. que Dios te bendiga y que algundia puedas ser testigo del toco del espiritu santo.. amen.....
Publicado por Invitado
jueves, 22 de abril de 2010 | 14:09
lo que acaba de publicaR AMADOS HERMANOS SOBRE ALABANZA ES MUY TREMENDO Y VIENE DESDE EL MISMO CIELO,ES PODEROSO Y ES UN SACUDON A TODOS ESOS QUE GUSTAN DE AGRADAR A LA CARNE Y EN REALIDAD TE QUEDAS CORTOS PORQUE EN LA MAYORIA DE ESTOS LUGARES DONDE PRACTICAN ESA MUSICA LOS PASTORES ESTAN CAIDOS ,SON DIVORCIADOS O DE ALGUNA MANERA YA PECARON ES OBVIO,CUANDO SE PECA,TOMA CONTROL EL DIABLO CON MANIFESTACIONES RARAS Y QUE NO ESTAN EN LA BIBLIA SIGUE ADELANTE CON ESTOS ARTICULOS Y NO TEMAS SI DIOS CONTIGO QUIEN CONTRA TI HABLA Y NO CALLES..........
Publicado por Invitado
viernes, 23 de abril de 2010 | 13:27
amado unavez mas Dios le bendiga muy contento de poder leer un articulo como el tuyo que cuestiona la musica que se llama cristiana que no lo es que escuchan hoy en dia muchos cristianos y que pastores incentivan a la juventud a escuchar ese tipo de musica y practican ademas cosas que no estan mencionadas en la biblia y hay creyentes y los seguira habiendo que leyendo no entenderan porque sius oidos estan pesados es que dice queen los ultimos tiempos la gente tendra comezon de oir pero por no oir a lavedad Dios los entregara para quecrean a la mentira dicha por hombres que utilizaran las artimañas del error para engañar aun a los propios escogidos con señales y prodigios mentirosos,antes de que la iglesia sea levantada ,vendra la apostasia en esos tiempos estamos,amado sigue adelante y no te amilanes sigue dandole duro a estas practicas satanicas que siguen desviando akl pueblo de Dios ,habla y no calles amen ,Dios te bendiga.
Publicado por Invitado
miércoles, 15 de diciembre de 2010 | 10:33

Yo visito una iglesia que hace lo mismo y estoy de acuerdo con el comentario aqui expuesto; yo he recivido la presencia del Espiritu Santo en dos ocaciones y nunca ha sido a traves de la alabanza, todo lo contrario, como lo recibio el apostol Pablo, una luz mas brillante que el dia, que me rodeaba y me cegaba si la miraba... he consultado a varias personas y me han preguntado por lo que hice y le respondi que nada, porque no sabia de que se trataba, ahora ya lo se, otros me comentan que habra una tercera vez, estoy esperando este momento para caer en el piso y humillarme ante la precensia divina... aqui estoy... y de nuevo, no creo que gritando y saltando se esta a tono con el espiritu. la iglesia no es una disco, es un lugar de respeto y la alabanza y adoracion deben ser como papel de regalo que envuelve el regalo inspirado por el espiritu a traves del angel de la iglesia, el pastor. que Dios los bendiga por siempre y no se dejen confundir.

Publicado por Invitado
lunes, 28 de marzo de 2011 | 20:17

entrando a tu escrito puedo darme cuenta que te gusta escuchar chismes pues dices  "me han contado" ni siqueira lo has visto al pastor hace eso, que pena me das pues estamos para hablar las buenas nuevas de salvación no criticar a tu hermano, no has sentido lo hermoso del Espiritu Santo, pero si ruegas al padre y pides de corazon estar en su Presencia me podras decir que es lo mas hermoso,  alabarlo con libertad y jubilo pues David danzaba en su presencia ¿porque no hacerlo nosotros??????

Publicado por fb@100000471740422
martes, 17 de enero de 2012 | 0:27

hahaha oseaa!! nqvv lo de los instrumentos miraa en el salmo 150 nos dice qe le alabemos a Dios con todos los intrumentos iimientras mas mejor ii enceriio sii ttu qieres estar asii todo tiezo i no decir ningun aleluya ni ningun gloria a Dios aya tu por que yo no me quedo callado yo si doi la gloria y honra a qien la merece ii ese es ami unico Salvador Jesucristo ok? Dios nos ama tal cual soms ii nos ama tanto qe nos Dio varios generos de musica para alabarle como nosotros qisieramos asii que tu alabale si qieres solo con tu mente i boca mientras qe los demas lo alabamos dandole lo mejor de lo mejor ia qe el solo lo merece, ii de todos modos gracias x tu comenttario DTB